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Cuánto tiempo dedicamos a querer lograr muchas cosas exteriores y nos olvidamos de las interiores.

¿Te ha pasado alguna vez que trabajaste mucho por lograr algo y cuando lo lograste la alegría te duró una semana y volviste a sentirte igual que antes? Y luego te cuestionaste -pero si yo pensaba que me iba a sentir mejor que nunca después de lograrlo- ¿Qué fue lo que pasó?

Cuántas veces hemos escuchado decir que todo proviene de adentro, y sólo lo leemos y leemos y no caemos en la cuenta de la enorme verdad que esto encierra.

Pero, cuando hablamos del mundo interior ¿a qué nos referimos? El mundo interior se refiere a la suma de tus emociones, pensamientos, interpretaciones, creencias y valores internos que van dictando la forma en que percibes tu vida.

Es muy bueno lograr metas de muchos tipos, pero si estos logros no van a la par de un conocimiento interior, no será suficiente para ti.

Las personas nos enfocamos en lograr metas porque siempre estamos buscando un beneficio emocional a cambio de éstas. Buscamos sentirnos más contentos, realizados, satisfechos y si a cambio de ese logro no se incrementan esas cosas, de poco servirá.

De esta forma nos damos cuenta de lo que siempre ha sido prioritario para los seres humanos, esa constante búsqueda de felicidad interna que generalmente intentamos definir por la cantidad de logros externos que poseemos; y claro que traen satisfacciones pero siempre y cuando te bases en la experiencia del logro y no en el logro en sí mismo.

Pocas veces buscamos el tiempo para conocer nuestro interior. ¿Y cómo le puedo hacer para conocerme?, bueno hay muchas formas y yo aquí te puedo ir platicando algunas de ellas:

  • Observa tu recámara, tu oficina, tu auto: pon atención en las cosas que tienes ahí, en tu estilo de ropa, en la forma en que están acomodadas las cosas y piensa ¿todo eso que ves ahí que te dice sobre ti?
  • Pon atención en tus emociones: pregúntate: ¿cómo me siento? Y después de tener claro eso luego hazte la siguiente pregunta: ¿cómo me quiero sentir? Muy pocas veces nos detenemos a preguntarnos esto y es una clave importante para saber hacia dónde tomar decisiones en tu vida.
  • Hay dos preguntas sumamente importantes que al contestarlas pueden marcar un rumbo en tu vida: ¿qué quiero? Y ¿qué voy a hacer?
  • Pregúntate ¿Quién es la persona que más admiro en mi vida?
  • Puedes recordar algunos momentos difíciles de tu vida y descubre que es lo qué has aprendido, qué te han dejado cada una de estas experiencias. Detrás de cada una de ellas se muestra lo que necesitas cambiar en tu vida para alcanzar mayores niveles de plenitud.

Hay un pequeño escrito de Anthony de Mello que nos narra lo siguiente:

“¿Por qué es aquí tan feliz todo el mundo, excepto Yo?

-Porque han aprendido a ver la bondad y la belleza en todas las partes-, respondió el Maestro.

¿Y por qué no veo yo en todas partes la bondad y la belleza?

-Porque no puedes ver fuera de ti lo que no ves en tu interior-.”

 

¿Cuál es la moraleja de esta historia?, necesitas comenzar a ver hacia dentro de ti y dejar de culpar a los demás por las cosas que te pasan y por lo que sientes; finalmente cada uno de nosotros decidimos de qué forma tomar las cosas. Sólo recuerda que siempre habrá por lo menos dos maneras de percibir lo que te sucede y asegúrate de elegir la que más alegría te dé.