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La insatisfacción y la falta de realización es cada vez más creciente en la humanidad; no importando el país de origen, la edad o el género.

Lo primero sería comprender más la diferencia entre un término y otro:

  • La insatisfacción se refiere más a la parte interna del ser humano, a sus estados mentales y emocionales; a la gratificación que obtenemos a cambio de lograr algo.
  • La realización es más bien externa y se refiere a la necesidad de ver materializado algún sueño, deseo u objetivo.

Pero, ¿Por qué son tan crecientes estas dos necesidades? Porque todo el tiempo se nos vende la idea de que lo que tienes no es suficiente y que para lograr cosas en la vida tienes que estar en una permanente insatisfacción para así impulsarte a obtener más metas. Esto genera mucha confusión porque se piensa que si comienzas a sentirte más satisfecho con tu vida entonces podrías caer en una zona de confort.

Si la tendencia es a generar insatisfacción para siempre desear alcanzar la “satisfacción deseada” entonces esta nunca se alcanzará. Para tener realmente una vida mejor, es importante utilizar más nuestra lógica y razón a nuestro favor y no en nuestra contra.

La satisfacción es la que sí se encuentra al 100% en nuestras manos porque se refiere a la sensación de que sí estamos dando nuestro mejor esfuerzo constantemente. Entonces la satisfacción no tiene nada que ver con las circunstancias de la vida; sino simplemente con que te preguntes si realmente estas comprometido con tus sueños y objetivos y todo lo que eso implica, sólo así podrás sentirte realmente satisfecho. No hay forma de que ningún factor externo haga que ese estado se genere por sí mismo. Si no estás satisfecho pregúntate:

  • ¿Qué más me está faltando por hacer?
  • ¿Realmente estoy invirtiendo mi tiempo en lo que yo me prometí?
  • ¿Estoy cumpliendo con los acuerdos que hice conmigo mismo?
  • ¿Estoy respetando lo que dije que era realmente importante para mí?
  • ¿Ante los errores que comento, me trato de una forma equilibrada, es decir, no soy demasiado exigente conmigo, pero tampoco soy demasiado condescendiente?
  • ¿Pienso mucho y hago poco?

En suma, la satisfacción proviene del ser auténticos con nosotros mismos, no auto engañarnos y reconocer que pensar no es hacer.

Ahora, para tener realización primero hay que tener satisfacción. Una persona satisfecha genera estados emocionales de bienestar físico y mental y eso conlleva a tener más y mejores ideas para lograr lo que nos proponemos. Entonces ten primero claro lo que necesitas para estar satisfecho y la realización será una consecuencia que se dará por añadidura.